Latour, BrunoThis is a featured page


Bruno Latour es para Lash un sociólogo de la ciencia y la tecnología.

Bruno Latour se pregunta, ¿Dónde están? en su libro “We have never been modern”. Latour deplora la ausencia de voceros del objeto en el pensamiento social contemporáneo.


En su Teoría del objeto, Latour no habla de sujetos y objetos sino de cuasi-sujetos y los cuasi-objetos (actantes en las redes de su teoría de la red de actores).


Latour entiende la Modernidad en términos de una constitución con tres garantías centrales:


1. TRASCENDENCIA: la naturaleza del objeto es trascendente, algo que no construimos sino descubrimos. Las sociedades son duraderas y, en cuanto se solidifican, también son trascendentes.


2.INMANENCIA : la Sociedad (el sujeto y el Estado) como inmanente. Esto es, los ciudadanos tienen la libertad de construirse a sí mismos y construir la Sociedad (y el Estado) artificialmente. La naturaleza (las cosas, la tecnología) también ha sido inmanente, pues la construyen las comunidades de científicos y más importante, la movilizan las sociedades y los Estados.



3. ASEGURAR LA separación de poderes
A medida que se modernizan, las sociedades y los Estados alistan cada vez más no-humanos. Si en la modernidad el objeto es trascendente, los no-humanos reales existentes no son objetos plenos sino cuasi-objetos. Y, los sujetos en tanto sujetos colectivos e individuales, no sólo están sometidos a una construcción permanente sino que al mismo tiempo son trascendentes. Por se motivo no se puede hablar de sujetos sino de cuasi-sujetos.



De ese modo, se constituye un mosaico de cuasi-objetos (los objetos en su estado de construcción permanente son cuasi-objetos) y cuasi-sujetos ( los sujetos colectivos e individuales también en su estado de construcción permanente son cuasi-sujetos).
A través de la transmisión de “no humano” , es decir “el hecho” (un descubrimiento científico) que para Latour no son universales, mientras que para Lash son tan universales como las redes a lo largo de las cuales de transmite, envía el hecho (hallazgos de texto científico). Puesto que en cuanto se difunden estos hechos dejan de ser contingentes para ser trascendentes.


Para Latour nunca hemos sido modernos porque siempre hemos creado esos cuasi-objetos (bombas de vacío, fresadoras, semiconductores, tecnolologías a escala jamás imaginada) y porque somos indeterminados. Hemos estado conectados en un TERCER REINO que no es de pura inmanencia ni pura trascendencia: es un reino mediador, intermedio entre los polos de una y otra. Las redes de actantes residen en ese tercer reino.


La llamada modernidad (SVIII) ha llevado una “Obra de Purificación” que para Latour niega la existencia de los cuasi-objetos y cuasi-sujetos impuros, purificándolos en polos duales (sujeto/objeto) de la sociedad ( la cultura) y la naturaleza, el sujeto y el objeto. Paradójicamente, sostiene Latour que este pensamiento dualista ha alentado la creación de cuasi-objetos. El pensar en términos de la trascendencia y la inmanencia y la “prohibición de las redes de traducción” permitió la innovación masiva y la creación de una cantidad de HÍBRIDOS, de cuasi-objetos. También facilitó la expansión de redes cada vez más globales. De esta manera, las cosas u objetos tejen morfismos. Son mediadores ( transmiten o pasan información); o son mediados (transmitidos o generados por las tecnologías o instrumentos científicos). Estos cuasi - objetos constituyen el TERCER REINO que se caracteriza por ser artificial( por ser construido) y cuasi trascendental (por su perdurabilidad).



En el TERCER REINO los cuasi-objetos ya no forman parte del paisaje mediático (etnopaisaje, paisaje ideológico o mercados en red a través del flujo de la cultura y bienes de consumo) sino constituyen el TECNOPAISAJE. En éste, las tecnologías/cuasi-objetos son híbridos ( embriones congelados, máquinas digitales, maíz híbrido, bancos de datos, robots equipados con sensores) que constituyen Redes Globales , economías de signos y espacio.


Lash plantea que si bien el SVIII fue testigo de la extensión de los derechos a las clases medias, y el SXIX de la extensión de los derechos a las clases trabajadoras, el imperativo del SXX es “dar la ciudadanía y entregar la agencia a las cosas”. Es decir,“crear un PARLAMENTO PARA LAS COSAS”.



En Latour hay una ampliación de la Teoría de la Modernidad y una crítica implícita a la misma. Con respecto a esta última, Latour afirma que cuando decimos dedicarnos a la supervisión reflexiva, estamos envueltos en un tejido de analogías y morfismos menos determinado y parcialmente estético. El autor rebaja la reflexividad del sujeto y le atribuye una alta reflexividad al objeto. El objeto una vez liberado del sujeto reflexivo, asume las facultades del juicio reflexionante.



Por ese motivo para Latour afirma que es necesario dale “voz” a las cosas mediante la creación de un “PARLAMENTO PARA LAS COSAS”. Darles “voz” implica hablar de los derechos de éstas en tanto se constituyen en entidades autónomas.
Latour no está tan interesado en la “Obra de Purificación” ( reducción y diferenciación) de los cuasi-objetos y cuasi-sujetos como en el trabajo de mediación y traducción, el “Tejido de Morfismos”, que corresponde a lo que hacemos habitualmente.


En Latour hay, aunque incompleta, una Teoría de la reflexividad y las consecuencias imprevistas. Lash afirma que para Beck y Giddens supervisamos de manera reflexiva, es decir nos embarcamos en un modo de pensar sujeto-objeto para intentar limitar y controlar la hibridez y la contingencia, pero esto lleva a la proliferación de una serie de riesgos e incertidumbres. Para Latour decimos ejercer un pensamiento de sujeto/objeto o un juicio determinado kantiano, pero en realidad nos dedicamos al “tejido de morfismos”, esto es al juicio reflexionante o estético kantiano. Con la salvedad de que en la modernidad lo reprimimos. El resultado es la invención: tecnologías que también son híbridas. El inconsciente de la modernidad es ese tejido de morfismos reprimido y la creación de híbridos. Para Lash nos negamos a llamar híbridos ( monstruos o cuasi-objetos) a estos híbridos y los llamamos objetos, los clasificamos bajo la noción de naturaleza. Los híbridos de Latour -sus monstruos- son bienes. Son el inconsciente reprimido de la modernidad. Las consecuencias imprevistas, los híbridos, los monstruos de la modernidad reflexiva son males. Latour no tiene una teoría de los males. Sus objetos son siempre bienes.




En la Modernidad el sujeto aplica el pensamiento racional sobre el objeto ( juicio determinante o no reflexionante ) mientras que en la actualidad, los actantes se presentan en las redes midiendo, interpretando, interviene la subjetividad ( juicio reflexionante o no determinado o juicio estético kantiano) y se crea un Tejido de los Morfismos.



El Tejido de los Morfismos ( que es el trabajo de mediación) que lo hacen tanto las personas como las cosas comprende tres pasos:


PASO I: CREACIÓN DE UN MORFISMO O ANALOGÍA

Para medir, juzgar, seleccionar o clasificar una entidad por otra ( hecho por la gente de manera rutinaria o por las máquinas - computadoras, bombas de vacío de Boyle, máquinas de analogías). El resultado de este primer paso es la invención de tecnologías que también son “HIBRIDAS” ( monstruos, cuasi-objetos o bienes, para Latour).



PASO II: TEJIDO DE UN MORFISMO


Es mediar, tejer redes: juzgar, pasar, interpretar, enviar un mensaje a otros actantes o puntos de la red. PASO III: CREAR LA RED Implica extender la Red, la trama, la malla. A través de la transmisión de “no humano” , es decir “el hecho” (un descubrimiento científico) que para Latour no son universales, mientras que para Lash son tan universales como las redes a lo largo de las cuales de transmite, envía el hecho (hallazgos de texto científico). Puesto que en cuanto se difunden estos hechos dejan de ser contingentes para ser trascendentes.


Las relaciones entre individuos y entre los objetos y los sujetos no sólo se producen en redes. Se producen en mundos de vida donde los individuos y las cosas son mucho más que puntos o nodos en una red. Los seres humanos pueden ser máquinas de analogías para Lash, pero tienen horizontes, hábitus ( la historia, las vivencias, costumbres) . También los objetos pueden desplegarse en horizontes, pero los objetos (y sujetos) no parecen hacerlo. Los no-humanos u objetos son mediadores, transmiten o pasan, tejen morfismos. Las cosas y las máquinas, que posiblemente pueden actuar a través del juicio determinado y no del juicio reflexionante no son máquinas y objetos de analogías sino máquinas lógicas.



Es con la obra de la purificación, del juicio determinado, de la reflexividad cognitiva, que el pensamiento analógico conduce a la proliferación de híbridos, es decir tecnologías. Los objetos y las cosas para Latour, juzgan de manera determinada, realizan procesos de juicio y mediación. Tejer morfismos es mediar.



Para Latour, el UNIVERSO DE LAS REDES es el UNIVERSO DE LOS SISTEMAS no hay cabida al mundo de la vida, sí de los bienes que, con las tecnologías, dan estabilidad al Estado o la sociedad. Intervienen: REDES, BIENES, OBJETOS.


clasificacion: redes, objetos, bienes






















maferarenas
maferarenas
Latest page update: made by maferarenas , Jun 14 2007, 10:25 AM EDT (about this update About This Update maferarenas esquema redes objetos bienes - maferarenas

164 words deleted
1 image added

view changes

- complete history)
More Info: links to this page
There are no threads for this page.  Be the first to start a new thread.

Related Content

  (what's this?Related ContentThanks to keyword tags, links to related pages and threads are added to the bottom of your pages. Up to 15 links are shown, determined by matching tags and by how recently the content was updated; keeping the most current at the top. Share your feedback on Wetpaint Central.)