Capítulo 8 ¿Panópico permanente o amplificador de la cooperación?
Howard Rheingold en el capítulo 8 ¿Panópico permanente o amplificador de la cooperación?, de su libro Multitudes Inteligentes en el apartado ¿Puede evolucionar la disciplina?, hace referencia al planteo de Michel Foucault en su libro "Vigilar y Castigar" en el que expone las características de la sociedad disciplinaria de mediados del siglo XVIII.
Foucault describe a la sociedad industrial, en tanto sociedad devenida de un proceso de acumulación de capital, a partir de la cual surge un aparato de poder (de vigilancia y control). Poder que está encarnado en las instituciones estatales como los mecanismos de vigilancia y control existentes en los hospitales, las escuelas, las cárceles, etc… que arquitectónicamente adoptan la estructura circular de “panóptico”.
Es en esta sociedad de fines del SVIII, según Foucault, que la ideología del poder es ejercida sobre los cuerpos mediante dispositivos de control y disciplinamiento que moldean al sujeto imponiendo condicionamientos y restringiendo la libertad. Entre estos dispositivos, según el autor, se encuentra el Panóptico de Bentham en tanto tecnología del poder (hace referencia a la obra “El Panóptico” de Jeremías Bentham de fines del SVIII) que postula el principio de visibilidad.
El panóptico de Bentham, cuya arquitectura de anillo rodeado por celdas es circular, contaba con un sistema de contraluz que permitiría -mediante la instalación de un sujeto en su centro- resolver el tema de la vigilancia y el control de la población, objeto de las relaciones de dominación. En esta estructura circular, la visibilidad desde el centro representaba el lugar del ejercicio del control y del saber que sustentaba una mirada de dominio y viglilancia sobre los sujetos. Para Foucault, es más rentable aplicar la tecnología de vigilancia que la del castigo en los individuos ya que la primera se aplica a todos los sujetos y la segunda particularmente al individuo que transgredió las reglas. Con el Panóptico en tanto maquinaria de vigilancia, se ejerce el poder de control por el hecho de que el mecanismo circular garantiza la existencia de un control desde el centro y desde las miradas de las celdas que hace que la vigilancia también esté ejercida por los miembros de la población. Este mecanismo de control se ejerce con la sola presencia en las mentes de los individuos de la desconfianza y la sospecha de una observancia permanente mediante la cual los sujetos se verían persuadidos en todo intento de hacer el mal o transgredir las normas impuestas.
A respecto, Howard Rheingold en el capítulo 8 ¿Panópico permanente o amplificador de la cooperación?, plantea que "Todo orden social, no sólo los represivos, requiere métodos de control social mutuo" y se pregunta si "la cuestión clave es si las poblaciones de usuarios pueden utilizar lo que sabemos sobre cooperación para impulsar el poder/conocimiento hacia un elevado nivel de democracia”. Asimismo, reflexiona sobre el uso cooperativo de las tecnologías (la comunicación móvil, la computación, sistemas de localización espacial) y se cuestiona si éstas podrían ser aplicadas en una forma superadora a las fuerzas disciplinarias -de existencia de sanciones y controles mutuos en la comunidades- de las tecnologías del poder desarrolladas por Foucault para, como plantean los principios de Ostrom y Axelrod sean mecanismos de control mutuo para resolver los dilemas de acción colectiva.